Sydney es una ciudad de ensueño!

Ciudad Esmeralda: ese "segundo" nombre que Sídney recibió de sus indígenas y turistas. Atracciones inolvidables se encuentran en esta ciudad. Sídney es la ciudad más grande de Australia. Los turistas se sienten atraídos no solo por los modernos edificios altos de estilo comercial, sino también por las numerosas excursiones por el "gran" Sydney. Parques y playas doradas que se extienden por muchos kilómetros no pasan desapercibidos.

Sydney Aquarium es uno de los tres mejores acuarios del mundo. Simplemente no quieres salir de este edificio, el acuario es un sueño. Allí viven los peces más insólitos de todo el océano. Puedes ver amenazantes tiburones nadando justo encima, o cocodrilos de 3 metros nadando con gracia en su sector. Belleza inusual: pendientes, tamaños gigantescos. Focas, pingüinos y ornitorrincos juguetones te deleitarán con misterio y tranquilidad. Al visitar este lugar, no solo sentirá una oleada de emociones y valentía, sino que también obtendrá muchas impresiones inolvidables.

"Sydney Wildlife World" es un edificio de tres pisos, ubicado junto al Acuario de Sydney, contiene más de 70 exhibiciones de los "residentes" más exóticos, incluidas más de 150 especies de animales que viven en Australia. Los visitantes de este zoológico se sumergirán en el mundo de la aventura y la exploración, pues solo allí se puede observar una enorme cantidad de reptiles y marsupiales. Australia es el hogar de las serpientes más venenosas del mundo. Lo más asombroso es que es allí donde el número de serpientes venenosas supera casi el 65% de las no venenosas.

La serpiente más grande de este establecimiento es la de 8 metros pitón amatista larga. El hombre guapo del arcoíris llama la atención no solo por su tamaño, sino también por su color madreperla. Muchas mariposas de diferentes colores y tamaños se encuentran en los rincones de la naturaleza.

Al caminar por los senderos de arenisca roja, puedes ver un par de ojos que te miran fijamente: se trata de un cocodrilo de agua salada llamado Rex. Su longitud alcanza los cinco metros. En el vecindario con un cocodrilo enorme, nadan cocodrilos bebés muy encantadores. Además, allí viven koalas y muchos otros animales exóticos que no se pueden ver en un zoológico normal.

"El edificio del Teatro de la Ópera" - cada ciudad tiene su propio "entusiasmo". Francia tiene la Torre Eiffel, Inglaterra tiene el Big Ben y Sydney tiene la Ópera. Este es un edificio del siglo XX, y de día y de noche es inolvidablemente hermoso. Techos en forma de vela: la idea original del arquitecto. El edificio incluye una sala de ópera con 1550 asientos, una sala de conciertos con 2700 asientos, así como un cine y dos grandes restaurantes. El interior y la decoración, al estilo de la "era gótica espacial", no te dejarán indiferente.

El crucero por el puerto de Sídney es un gran catamarán que puede albergar a cientos de personas y es algo que solo necesitas montar. No solo verá la belleza de la Bahía de Sydney y la belleza de la ciudad misma, sino que también escuchará la fascinante historia de Australia y sus atracciones.

Si tiene hambre, puede pedir un delicioso desayuno, almuerzo y cena directamente en este catamarán. Seguro que la cocina de Sídney te sorprenderá con sus obras maestras.

"Torre de Sídney y atracción Oztrek": para ver el panorama indescriptible de la ciudad, solo necesita subir a la plataforma de observación y tomar un vuelo impresionante hasta la cima de la Torre de Sídney. Allí te espera la ciudad, en todo su esplendor, a la vista. Puedes ver todas las vistas a simple vista, o puedes mirarlas con binoculares. Este increíble mini recorrido incluye una visita a Oztrek, un recorrido virtual por Australia en pantalla con una calidad de sonido impresionante y sillas móviles.

Esto es sólo una pequeña parte de las atracciones de Sydney. Una vez que visites esta ciudad, simplemente no querrás volver. La gente allí, que se distingue por su tranquilidad, siempre está dispuesta a ayudar.

Hermosos edificios, árboles inusuales y animales exóticos serán recordados durante mucho tiempo. Habiendo visitado Sydney una vez, volverá allí una y otra vez.